Imagina negociar la venta de tu casa, solo para descubrir que el comprador ha estado financiando la compra con dinero robado de un inversor en su proyecto de desarrollo en el extranjero, o que la persona a la que le vendiste la casa compró una propiedad con doble hipoteca, dejándote esperando a que el banco tome posesión antes de que te paguen. Desafortunadamente, estos son escenarios demasiado comunes que enfrentan aquellos que intentan comprar y vender propiedades en Jalisco y más allá. Sin embargo, no tienen que ser así, al menos no en el futuro.
Las leyes, conocidas como regulaciones sobre transacciones de propiedad, en torno a la compra y venta de propiedades están diseñadas para hacer que las transacciones sean claras. Establecen los derechos tanto del vendedor como del comprador, qué sucede cuando hay una disputa y cómo mantener el proceso en orden. El problema es que las personas no siempre son conscientes de cómo funciona la ley. No conocen sus derechos legales, ni qué recursos tienen si hay fraude o documentación incorrecta durante la transacción. Esto puede dejarlos vulnerables a situaciones de doble hipoteca donde una transacción se realiza rápidamente y otras están en el registro lento, solo para descubrir que ya no son propietarios de la propiedad que acaban de comprar y que su familia no tiene un lugar donde vivir.
Como ciudadano y miembro de PT Jalisco, aquí es donde entro yo. Cuando un miembro de CONECTAS se comunica conmigo para obtener ayuda en el acceso a información sobre la ley de transmisión de propiedades, me comunico con ellos directamente y comienzo los medios necesarios para informarles sobre sus derechos y responsabilidades legales, buscando información que nos ayude a todos a aprender de cualquier error cometido. La transparencia es esencial en estas situaciones, tanto dentro del grupo especializado de CONECTAS del que formo parte como en los canales más amplios de PT Jalisco.
Más allá del consejo general, busco y hago público cualquier práctica de bancos o gobiernos locales que traten a las personas de manera injusta. Esto significa compartir en plataformas más amplias de PT Jalisco, buscando soluciones a problemas y haciendo mi mejor esfuerzo para trabajar con las autoridades locales para abordarlos. Por ejemplo, actualmente estoy trabajando con desarrolladores para aclarar el alcance de un proyecto de construcción que fue aprobado, pero que ha crecido más de lo originalmente previsto, lo que ha llevado a que algunas de las propiedades vecinas (construidas antes de la construcción) pierdan acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad.
Este es el frente de la revolución política que está teniendo lugar en Jalisco y más allá. Para avanzar, todos debemos estar en la misma página, conociendo nuestros derechos y qué recursos tenemos para rectificar cualquier agravio que pueda haberse cometido. En términos de autoridad, el gobierno no siempre tiene la razón, y tampoco los ciudadanos, por lo que la política y la gente deben caminar de la mano como iguales, liderando la revolución codo a codo. Uno entiende la ley como una herramienta para construir una mejor sociedad, y el otro conoce las realidades del terreno de la sociedad que busca cambiar. Ya estamos experimentando el potencial de este nuevo contrato social, a medida que atraemos a más personas afines que quieren ser parte de la revolución de PT Jalisco.
